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Las Pymes criopreservadoras se multiplican
Alberto L. D'Andrea. Director de la Licenciatura en Biotecnología de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE)
El Cronista - 06-03-2008
Hace 20 años el cordón umbilical se tiraba. En la actualidad, una cantidad creciente de Pymes ofrecen el servicio y la tecnología para recolectar esa sangre del cordón, separar las células madre que contiene y criopreservarlas. De este modo, su bebé contará con una reserva de sus propias células progenitoras absolutamente compatibles. Se estima que en los cuarenta bancos de criopreservación existentes en todo el mundo, las unidades guardadas superan las 200.000. La mayoría de estos bancos son Pymes privadas. Los Estados Unidos es el país con más unidades de sangre del cordón umbilical almacenada, España ocupa el segundo lugar. Las familias firman un contrato en el que se comprometen a pagar una cantidad inicial de 1700 dólares y luego unos 120 anuales por la conservación de la sangre del cordón.
A fines de 2007 surgieron investigaciones que sorprendieron a la sociedad. Nuevas células madre pueden ser obtenidas a partir de sangre menstrual de mujeres sanas. El crecimiento de vasos sanguíneos nuevos a partir de los existentes es parte de la fase uterina del ciclo menstrual. Las células recogidas de la sangre de la menstruación pueden ser cultivadas en el laboratorio con una tasa de replicación muy alta. Estas células tienen capacidad de desarrollarse en nueve tipos de células diferentes tales como las del hígado, cardiacas y pulmón. Sólo 5 mililitros de sangre menstrual proporcionaron la suficiente cantidad de células para ser transformadas luego de dos semanas de cultivo en células cardíacas.
Las denominadas células regenerativas endometriales (CRA) pueden constituirse una alternativa a los actuales métodos de obtención de células madre de la médula ósea o del cordón umbilical. Si alguien no guardó el cordón umbrical de su hijo o no ha sido madre tiene ahora la oportunidad de guardar la sangre de su menstruación. La empresa estadounidense Cryo-cell con su nuevo servicio C’elle, por 500 dólares la recoge, procesa y crioconserva durante el primer año. Se confía que en los próximos años las CRA transformen la medicina regenerativa. El Alzheimer, la diabetes y las lesiones medulares son algunas de las enfermedades que se aspiran tratar. Muchas críticas surgen de distintos sectores. Se está proporcionando un servicio de conservación de células madres para realizar tratamientos todavía no validados y muchos de ellos aún en etapa de investigación. La gente acepta las condiciones contractuales confiando el avance biotecnológico y temerosos de contraer alguna enfermedad a futuro.
Los especialistas estiman que en cuatro o cinco años podrían estar aprobados los primeros protocolos basados en la utilización de células madres. Una mujer de 45 años que contrate el servicio, tal vez tenga tiempo como para esperar confiada los vertiginosos desarrollos de los próximos 10 años en la temática. La sociedad mundial, así, parece entenderlo y quiere asegurase un lugarcito en ese futuro. Las Pymes criopreservadoras están multiplicándose y creciendo fortificadas por miles de nuevas investigaciones y desarrollos. Todo esto hubiera sido ciencia ficción hace 20 años. Tal vez todo esté consolidado dentro de 10 años.
Artículo publicado el 06-03-2008 en El Cronista
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